
ACERCA DE LA CONSULTA
Es natural tener dudas antes de acercarse a un terapeuta. En esta sección encontrarás información clara y sencilla para orientarte, resolver preguntas comunes y acompañarte con tranquilidad en este primer paso.
MOTIVOS DE CONSULTA​
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La mayoría de padres consultan por condiciones como:
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1. Niños/as menores de 2 años: prácticas de crianza en relación a hábitos de sueño, alimentación o control de esfínteres. Actividades para estimulación temprana.
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2. Niños/as de 2 a 5 años: estimulación del lenguaje, independencia en autocuidado. Inicio de la escolarización. elección de colegio, rivalidad fraterna, timidez, agresividad, desobediencia ¡Y los famosos berrinches! También por autismo u otras condiciones que pueden ser invalidantes.
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3. Niños/as de 6 a 12 años: aprendizaje de lecto escritura, trastornos de aprendizaje escolar, hábitos de estudio, adaptación social escolar, relaciones interpersonales, déficit de atención, ”bullying”(acoso escolar), ansiedad, baja autoestima, trastornos psicosomáticos, trastornos alimentarios, hurtos y mentiras.
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4. Niños/as de 12 a 18 años: relaciones interpersonales, déficit de autoestima, rasgos depresivos, autoagresividad, trastornos alimentarios y presión del grupo. Así como la elección vocacional.Factores como la desintegración familiar, así como la experiencia de duelo o de maltrato son comunes a todas las edades. También la rivalidad fraterna es frecuente.Pero muchos padres también se sienten motivados en realizar una evaluación emocional para conocer cómo se desarrollan sus hijos y cómo fortalecerlos y optimizar las relaciones filiales y fraternas.
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EDADES QUE SE ATIENDEN​
Aunque la gran mayoría de los niños/as que asisten son menores de 18 años, algunos hermanos/as mayores o niños que han crecido, solicitan – a veces por su propia decisión – una consulta u orientación.Los mayores que han asistido de niños logran una mejor participación, pues tienen una base de confianza formada desde la infancia y les es más fácil expresarse y sentirse cómodos en esta experiencia terapéutica.​
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PLANIFICACIÓN DE LAS SESIONES
Al finalizar la primera entrevista, con padres y niño por separado, generalmente puede hacerse una aproximación del número de sesiones que serían convenientes (entre 2 y 4). Luego se realiza una reunión con los padres para comentar los resultados y proponer soluciones prácticas. Entonces podría establecerse un nuevo período de citas, acordado entre los padres y la terapeuta. Éste abarca un período variable, de acuerdo a las necesidades del niño/a. En muchas ocasiones se considera oportuno reuniones conjuntas entre padres e hijos. En la mayoría de las ocasiones también es conveniente citar a los hermanos, tanto por aparte como en sesiones compartidas con el niño que consulta. Muchas veces la opinión de otros familiares, especialmente de los abuelos, puede aportar información valiosa.
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EL CONTRATO
Los padres llaman para solicitar una cita. Tomamos nota de algunos datos importantes del niño y sus padres y de inmediato se procura hallar un espacio oportuno para recibirles. Si este espacio no aparece, su petición se anotará en la lista de espera y se intentará conseguir una cita cuanto antes. Muchas veces los padres desean contarme algunos detalles antes de la sesión, para anticiparme ciertas condiciones concretas, ya sea en persona o por teléfono. Sin embargo ello me resulta muy difícil por razones de tiempo. Es preferible hacerlo por correo electrónico, que tiene la ventaja de dejar constancia escrita de las dudas, las respuestas, el día y la hora. Además, puede realizarse la comunicación en el momento que cada una de las partes esté disponible. SIEMPRE RESPONDO LOS MENSAJES. Las sesiones se cancelan individualmente al finalizar cada consulta. La secretaria anota las citas y entrega un recordatorio por escrito a los padres. El día anterior a la cita se llama a los padres para confirmar que llegarán. Si no podrán asistir, se les encontrará otro espacio. Si los padres han confirmado su cita y no asisten ni la suspenden con 24 horas de anticipación, la sesión igualmente será cobrada para poder continuar con el tratamiento.
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PERIORICIDAD DE LAS CITAS
Por lo general, las citas se calendarizan en forma quincenal, pero si la situación es aguda, se consideran sesiones semanales. El período de atención puede ser de uno a varios meses, incluso años, cuando se trata de una condición crónica. O cuando los padres y el propio niño están interesados en un seguimiento a largo plazo.
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ORIENTACIÓN A PADRES
En las sesiones de padres se revisan los resultados de la evaluación, se identifican las fuentes de conflicto, se discuten las mejores alternativas de solución, se decide cómo se harán los cambios y de qué manera evaluar si están habiendo progresos. Generalmente, se entrega una guía escrita de las recomendaciones para poderlas revisar periódicamente o compartirlas con otras personas que tienen relación con el niño.
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CONSULTA A OTROS PROFESIONALES
En ocasiones, resulta indispensable realizar una consulta a otro profesional. Éste generalmente es el pediatra del niño/a, un médico especialista (neurólogo, oftalmólogo, otorrino, dermatólogo, ortopedista, psiquiatra), terapista del lenguaje, fisioterapista, musicoterapeuta, entre otros. Esto permite obtener una visión integral de la condición del niño. Por supuesto, estas consultas se realizan de común acuerdo con los padres.
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VISITA ESCOLAR
En ciertos casos, cuando se considera que el origen del conflicto está en el ámbito escolar, es conveniente realizar una visita al plantel para conversar con las autoridades (directores, psicólogos, maestros) Se trata de la ocasión para conocer el ambiente escolar del niño/a, su adaptación al mismo y la visión que de él/ella tienen otras personas con las que se relaciona. Y, sobretodo, de planear conjuntamente acciones que contribuyan a mejorar tanto su rendimiento académico como su adaptación social.
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FIN DE LA TERAPIA
El registro sistemático de información al final de cada sesión permite mayor objetividad de la evolución del motivo de consulta. Conforme éste se resuelve, las sesiones se distancian o se suspenden, al menos temporalmente. Sin embargo, los límites de la salud y la enfermedad son sutiles y en ocasiones se soluciona un problema y surge otro. Es la dinámica de la vida… Así que en oportunidades, meses e incluso años después, las familias hacen reconsultas por distintos motivos a los de la primera vez. Los expedientes se guardan y conservan información útil para reiniciar un caso, incluso muchos años después. Estos expedientes son confidenciales y sólo la psicóloga tiene acceso a ellos.
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EVALUACIÓN
La evaluación emocional generalmente requiere un total de 4 sesiones. En la primera conozco al niño y los padres me proporcionan los datos para su historia clínica. Las siguientes dos sesiones son exclusivas para el niño: observo su juego, su conducta, su nivel de actividad, su lenguaje, su comprensión de órdenes, sus relaciones interpersonales y aplico algunas pruebas psicológicas menores. El niño no asiste a la cuarta sesión sino sólo sus padres; les comento los resultados y les oriento sobre cómo guiar al niño. Decidimos si es conveniente que continúe asistiendo conmigo y cada cuánto. Los honorarios se cancelan en cada sesión. Se puede pagar con tarjeta VISA (tiene un pequeño recargo). Para concertar una cita, basta una llamada al 2279-0914; responderá mi secretaria, quien administra mi agenda y conviene con los padres los días y horas que resultan mejor.
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EVALUACIÓN PSICOPEDAGÓGICA
Para niños en edad escolar (6 años en adelante), generalmente necesito 3 sesiones para completar una evaluación psicopedagógica, pues debe aplicarse una batería completa de pruebas. Los resultados son en verdad MUY interesantes y permiten identificar las fortalezas y debilidades del niño, para poderle ayudar en la forma más oportuna y precisa. Se obtiene un perfil que evidencia fácilmente las características de sus procesos mentales. Si los padres desean una explicación amplia de los resultados, necesitaré una sesión adicional. De lo contrario, sólo entrego las hojas del perfil con los resultados y las recomendaciones. Un informe completo (aproximadamente de 5 a 6 páginas) tiene honorarios adicionales. Los padres deciden qué les parece mejor.
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EVALUACIÓN DE INFANTES
En niños menores de 6 años también es posible realizar una evaluación de madurez de desarrollo a partir a partir del primer mes de vida. La cantidad de sesiones es variable y puede incrementarse con la edad; los mayorcitos requerirán de 3 sesiones aproximadamente.
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